pedro viñoles vs poder judicial

120 Falacias informales

Falacias informales. Las falacias informales son aquellas cuya falta o defecto está en algo distinto a la forma o estructura de los argumentos. Las falacias informales, en cuanto a su “rigor lógico” se podría decir que son mas graves. Esto resulta más claro con algunos ejemplos:

1)      Falacia ad verecundiam. Se llama falacia ad verecundiam, a aquel argumento que apela a la autoridad o al prestigio de alguien o de algo a fin de defender una conclusión, pero sin aportar razones que la justifiquen. Ya vimos en el párrafo 30, un excelente ejemplo de este tipo de falacia, y de cómo la Dra. Adriana de los Santos, al igual que los Dres. William Corujo Guardia, José Balcaldi Tesauro, y Alfredo de Gómez Tedeschi, el Dr. Fernando Romano Gariglio, Fiscal actuante, entre el cúmulo de argumentos desacertados hace mención a su “experiencia”; su “sana critica” y su “sentido común”, o redondamente le zamparon “el decisor soy yo”. La Licenciada Lippert expone un ejemplo mucho mas ilustrativo, cuando en su defensa del “colega del ITF”, no acepta la posibilidad de error del perito porque es técnico del ITF, en un argumento que, ustedes como Ministros de la SCJ, no me pueden negar que va bien a “contra lógica”. Por último el justificar que el examen del Dr. Borges es correcto porque “es un buen técnico”, o porque “fue diligente” y otros etc. que argumentan los Ministros del Tribunal en sus escritos encaja obviamente en este tipo de falacia.

2)      Falacia ad ignorantiam. Se llama falacia ad ignorantiam al argumento que defiende la verdad o falsedad de una proposición, basándose en que no se ha podido demostrar lo contrario. Ya vimos en el párrafo 93, titulado “extremo que no se logró”; como la sentencia Dres. William Corujo Guardia, José Balcaldi Tesauro, y Alfredo de Gómez Tedeschi; ante la duda de que hubiera habido “acuerdo” en las supuestas relaciones, (“extremo que no se logró”), se acepta como verdad el testimonio de Jesebel porque, no pude demostrar la falsedad de los dichos cambiantes de Jesebel (al margen de que no se permitió hacerlo), estamos ante un excelente ejemplo de  falacia ad ignorantiam; la Dra. Adriana de los Santos, expone en su sentencia el mismo defecto.

3)      Falacia ad hominem: Se llama falacia ad hominem a todo argumento que, en vez de atacar la posición y las afirmaciones del interlocutor, ataca al interlocutor mismo. La estrategia consiste en descalificar la posición del interlocutor, al descalificar a su defensor. Por ejemplo, si alguien argumenta: «Usted dice que robar está mal, pero usted también lo hace», está cometiendo una falacia ad hominem (en particular, una falacia tu quoque), pues pretende refutar la proposición «robar está mal» mediante un ataque al proponente. Si un ladrón dice que robar está mal, quizás sea muy hipócrita de su parte, pero eso no afecta en nada a la verdad o la falsedad de la proposición en sí. El mejor argumento habría sido algún antecedente en mi persona, pero a falta de ello la Magistrado usó otro tal vez un poco disparatado: es frecuente que el abusador posea intachable imagen social”. Tanto la Dra. Adriana de los Santos como los Dres. William Corujo Guardia, José Balcaldi Tesauro, y Alfredo de Gómez Tedeschi; intentan sistemáticamente de desacreditar a testigos y firmantes, y en varios párrafos ya expusimos esa falacia.

4)      Falacia del hombre de paja. Sucede cuando, para rebatir los argumentos de un interlocutor, se distorsiona su posición y luego se refuta esa versión modificada. Así, lo que se refuta no es la posición del interlocutor, sino una distinta que en general es más fácil de atacar. Esta modalidad se aprecia en algunos de los escritos de la Dra. Adriana de los Santos, en la sentencia en segunda y en algunos aspectos en el informe pericial de la Licenciada Elizabeth Lippert. Un ejemplo bien puede ser el argumento que usa la Magistrado de que en el Penal de Libertad, (según ella y su testigo la actuaria), le confesé, medio en clave, que tomé a Jesebel por la fuerza y la desfloré, o que drogaba y violaba dormida a Stefany cada dos o tres días y desde un año atrás, o no se que rayos pero si me pone de testigo a la actuaria, o mañana me lleva al fiscal, de dichos que estoy seguro que ni dije, (porque no me dejó hablar), y que no figuran en autos, (porque según la propia Magistrado (“no me quería perjudicar”); y que contravienen principios básicos ya no de la Lógica sino de la ética profesional; difícilmente pueda demostrar media verdad en el Poder Judicial uruguayo.

En suma: ¡Cuantas falacias juntas! Párrafo 120. 11/03/2011. Pedro Viñoles contacto e información: jpberriel@adinet.com.uy ; http://pedrovinoles.blogspot.es/ 

 

 

Comentarios

como puedo ver todas las falacias informales

excelente informacion

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